¡QUERIDA MUERTE!
No te temo, ni te necesito, pero te trato
de entender, para poder irme contigo cuando vengas por mí.
HOY
te escribo porque tengo la necesidad de hacerlo, te he estado pensando mucho y
realmente me pareces asombrosa, nunca avisas tu llegada simplemente llegas, en
ocasiones de una manera muy efímera, otras veces eres un proceso muy largo y
doloroso, a veces eres un poco injusta y en otras ocasiones llegas en el
momento indicado.
No te temo porque eres parte del proceso
del ser humano, y te activas cuando es tu turno,
pero creo que la mejor bienvenida que puede ser para ir a tu mundo, es cuando
realmente te llevas a un ser humano que se sienta cumplido en todas sus etapas
que se ha proyectado, eres de las que
todo el mundo habla, por eso siento que no te necesito, porque las personas que
no tienen nada bueno que hacer, siempre hablarán e inventarán miles de sucesos
por tu llegada.
Te trato de entender porque hablar sobre
ti me intriga mucho, el saber que
hay después del suceso, es una incógnita que muchas personas nos hemos
cuestionado, pero no podemos despejar esa pregunta si no tenemos todas las
variables completas, por eso HOY me
dirijo a ti.
PARA DECIRTE QUE:
Cuando vengas por mi te espero, no sé cuándo, ni dónde, ni a qué hora me
estarás esperando, lo único que te puedo decir es que me preparó para tu día, y
les hablo de ti a todas las personas que me rodean para que te acepten como
parte del ciclo de vida.
Lo que si he podido observar de tu llegada
es que dejas muchos problemas a las personas, si en serio, especulan del
fallecido o fallecida sobre su muerte le dan miles de hipótesis, se juntan muchos sentimientos: La
hipocresía, el sarcasmo, el dolor, el arrepentimiento y entre otros más.
Quizás por eso te escribo
porque me caes bien de una u otra forma, eres esa extraña sensación que llega y
da mucho de qué hablar, pero poco o casi nada sabemos sobre quien eres
realmente, por eso HOY te digo: No
te espero, Ni te temo. Mucho menos te necesito, pero te trato de entender para
cuándo vengas por mi.
HOY
lo único que puedo compartir con las personas es lo siguiente: Vive y deja vivir, todo tiene su fecha
de vencimiento, acepta cada fallecimiento,
así como aceptas los nacimientos
estos dos juntos son el complemento perfecto.
Por eso no especules
si realmente sientes el dolor o la partida de aquel individuo, la mejor opción
es recordar esos momentos felices que pudieron compartir, que esa LÁGRIMA que sale de tú glándula
lagrimal no sea tan grande como la SONRISA
y el CARIÑO que tenías hacia esa persona que HOY no se encuentra junto a ti, pero en su momento lo estuvo, me despido de ti. QUERIDA MUERTE…
Todos los derechos reservados.
Autor: Jonathan Franco.
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